Los abogados hablaron
y yo quise ser abogado de mí misma
pero estaba tan herida por las palabras
Yo soy mi propia defensora
éstas son mis palabras
No son palabras de industria
No son palabras de dinero
No son palabras de éxito
ni siquiera de defensa o de alma herida
son sólo las mías
Es el diablo que dice
Ven a ser grande
Ven a crecer
y me apena quedarme en casa
Merezco amar cada minuto de mi floja vida
Merezco amar mi pequeña casa
Merezco amar mi chantaje
Merezco amar
Pero deslumbra
la luz plateada de algunos edificios
convertidos en museos de la ganancia
pienso en dejar de escribir
si sobran de verdad mis palabras
si erré acaso
Erré
Pero mi escudo necio
dice escribe
y yo voy
Yo escribo
Yo soy peor:
el que escribe, quiere volar.
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