Camino como adulto que despierta
de pronto de las ruinas de la infancia,
que va sobre las calles y se encuentra
perdido entre la niebla del otoño.
El rumbo es más ajeno en otra tierra
que no es mía, no entiendo y que no hablo,
camino de extranjera en las banquetas
camino de extranjera en las banquetas
subo al metro, como algo, escucho algo...
voy yo sola como adulto o como niño.
Es el día, es el tiempo de encontrarse
entre casas y semáforos y calles.
Estoy sola, estoy más sola que los perros
que escapan y se pierden y se mueren.
Más que un niño que se suelta de la mano
de sus padres y chilla y se confunde.
Me conozco y desconozco a cada paso,
busco un guía que me enseñe a comportarme:
Éste es Klimt, éste es Schiele, éste es el Prater.
Mientras ando, conmovida, distanciada
me paseo, doy la vuelta, me regreso.